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Con esta entrada ya terminamos nuestra guía para comprar un sobremesa para jugar. Ya vale de dar la tabarra y vamos con las conclusiones, porque nos ha salido un ordenador muy majo por un precio que no es excesivo.
Pues sí, nuestro ordenador de sobremesa tiene un precio de 1.395 euros, nada caro. Pero lo mejor viene a continuación.El ordenador monta dos piezas que son clave. Por un lado, el microprocesador es un quad-core extraordinariamente potente y del que no se saca el 100% del rendimiento en la actualidad.
Y la otra pieza clave quizá de mayor importancia es la placa base, lo último que hay hoy en día, con el último chipset (nForce 790i Ultra) del mercado y compatible con DDR3, aún no implantadas pero que con toda seguridad llegarán para suceder a las actuales DDR2.
La idea de este ordenador es hacer un ordenador de futuro. Al ser tanto micro como placa dos componentes difíciles de cambiar, hemos decidido optar por dos buenas piezas de inicio para que duren durante años sin necesidad de cambiarlas posteriormente.
En un ordenador de sobremesa el mantenimiento es vital, y este ordenador está preparado para ello. Dudo que salga algo más potente que esta placa a precio asequible en años, y el procesador da potencia de sobra. Donde peca un poco es en memoria, que sólo incluimos 2 GB de memoria DDR3 genérica, dado que los buenos módulos de este tipo de memoria están actualmente por las nubes. Lo que podemos hacer es aguantar un par de años, momento en el que los módulos DDR3 ya tendrán unos precios asequibles y podremos comprar unos buenos 4 GB sin tener que hipotecarnos.

La tarjeta gráfica es un punto en conflicto. Ya existen en el mercado varios juegos para los que sería recomendable utilizar un SLI para poder sacar unos buenos fps (imágenes por segundo), aunque son los menos. Con una única 9800 GTX se puede mover sin dificultad prácticamente todo, aunque si queremos ir un paso más allá yo recomendaría montar dos 9800 GTX en SLI. Si optamos por esta opción, entonces nuestro presupuesto final ascendería a los 1.695 euros.
Respecto a la lista que hemos realizado, habría que destacar una cosa más: esos 1.395 euros sólo corresponden a lo que sería la torre, y luego habría que añadir los periféricos y la pantalla.
La pantalla es posible que muchos estéis interesados en “reciclar” la que tenéis en vuestro actual ordenador, y eso que nos ahorramos. Aún así, 22 pulgadas de pantalla están por unos 300 euros (una Dell SP2208WFP, fundamental el HDMI), mientras que las 24 aún son bastante caras (llegando a los 600 fácilmente).

Hay varios fabricantes que tienen parte de su catálogo destinado a ordenadores para jugar. El principal ejemplo es Alienware con los Aurora y los Area-51, aunque hay otros como Dell que recientemente nos sorprendió con su XPS 730, sobremesa muy potente a precio muy alto: a partir de 4.000 dólares.Los ordenadores para gamers que son de marca, como los citados en el anterior párrafo, suelen tener configuraciones que montan procesadores Core 2 Extreme, en muchos casos más potentes que el Core 2 Quad que nosotros hemos instalado en nuestro ordenador ficticio. Lo malo es que para acudir a los procesadores Extreme hay que ir a las gamas más altas de los respectivos ordenadores, y si ya de por sí las bajas son bastante caras (es dificil encontrar algo por menos de 2.000 euros), las gamas altas son inalcanzables para muchos.
El ordenador que hemos montado gana de calle en calidad/precio, si bien hay que determinar que no es lo mejor del mercado, ya que hemos intentado buscar un híbrido que mezcle potencia y que no sea caro.
¿Es barato?. Yo tampoco lo veo caro para ser la máquina que es. Hemos montado un equipo que funcionará muy bien con los actuales juegos, y que con un par de cambios a lo largo del tiempo nos garantiza el correcto funcionamiento en unos años.
Si estuviese interesado en adquirir un nuevo ordenador para jugar, este sería el ordenador que yo me compraría sin duda alguna.

En las anteriores tres entregas ya hemos dado un repaso a todo lo principal, y en la de hoy (la penúltima), vamos a darle la puntilla en lo que a los componentes se refiere. Ya para la última haremos un repaso general y le sacaremos unas conclusiones a nuestro ordenador para gamers.
Hoy vamos a distinguir tres partes, que son la caja, la refrigeración y un apartado genérico de otros, donde meteremos un popurrí de cosas más opcionales y que pueden pasar desapercibidas.

Podemos ver la caja como el componente más importante, ya que es la única pieza que va de cara al usuario, la única que se ve. O también podemos verla como el componente que menos importa, ya que por muy buena que sea la caja, si lo de dentro no es bueno… de poco o nada nos vale.
Yo prefiero pensar lo segundo aunque no de una forma tan tajante. En el mercado podemos fácilmente encontrar cajas que van desde los 30 a los más de 300 euros, y esto sin buscar nada excesivamente especial.
Para empezar a elegir una caja primero hay que distinguir el tamaño. para el ordenador que nosotros buscamos podremos elegir entre una torre o una gran torre, que difieren en el tamaño. Por norma general, las que la mayoría tenemos en nuestras casas son las torres, mientras que las grandes torres son considerablemente más grandes, aunque no existe una estandarización de la medida. Tienen un mayor número de bahías para discos duros y unidades ópticas, y su precio también aumenta notablemente.
Desde mi punto de vista, la caja es algo que cada uno debe elegir, ya que la diferencia más que técnica es puramente visual. Todas las cajas por dentro deben tener una estructura básica que está estandarizada, con una superficie de metal en la que están los agujeros para atornillar la placa a ella, y esto es lo mismo en una caja formato torre ATX, o en una gran torre.
Mi preferencia personal es, ya que hemos decidido gastarnos una gran parte del presupuesto en los componentes más importantes, darle menos importancia a la caja, con lo que tiraremos hacia una caja normal, que nos va a servir de sobra para lo que nosotros queremos. Al fin y al cabo el usuario sólo interactúa con la caja pulsando un botón, y poco más.
Dentro de los diferentes fabricantes, podemos encontrar cajas que no llevan marca (la gran mayoría que se montan de forma predeterminada en las tiendas), cuyos acabados son algo bastos, y luego cajas de diferentes fabricantes. Entre los más reconocidos están Thermaltake, LianLi o Coolermaster entre otras muchas, y luego hay infinidad de diferentes fabricantes y modelos de menor reconocimiento.
En este apartado no voy a dar un modelo en concreto, ni una marca, dado que como ya he dicho la elección es más personal que técnica. Simplemente vamos a añadir 50 euros, que es lo que viene costando una torre maja que por supuesto no es lo más potente del mercado pero que no es ni fea ni mala.

La refrigeración es un punto complicado. Podemos distinguir entre dos tipos, refrigeración por aire y líquida, y aquí hay que hacer una anotación al respecto.
La refrigeración líquida es bastante más avanzada. Si bien ya venden kits prefabricados de refrigeración líquida en cualquier tienda medianamente avanzada, lo mejor siempre es montarte tus propias piezas y todo a mano. Como esta entrada no va sobre cómo montarte tu kit de RL para tu ordenador, sino de cómo configurarte tu ordenador para jugar, en este punto sólo queda comentar que, para los que les interese, un kit prefabricado de RL tiene un precio que puede variar entre los 100 y 200 euros, e incluso en algunos caso puede subir mucho más, aunque siempre se requerirán unos conocimientos avanzados en determinados campos, los cuales vamos a hacer como que no tenemos.
Así que por tanto elegiremos refrigeración por aire, un simple ventilador cuya instalación y mantenimiento es mucho más sencillo, pero cuya elección tampoco es nada fácil.
Para empezar, un refrigerador está formado por una pieza de metal, generalmente cobre o aluminio, y un ventilador cuyo tamaño puede variar, encontrándolos de 6, 8 y 12 centímetros en la mayoría de los casos.
La función del disipador no es inyectar frío en el interior del procesador, sino sacar el aire. Para ello, el disipador es algo importante ya que es el encargado de transmitir el calor desde el núcleo hacia fuera del propio disipador, y a partir de aquí entonces nuestro ventilador es el que saca el aire caliente situado en la parte exterior del disipador empujándolo hacia fuera.
En este punto, son muchísimas las webs que hacen análisis regulares sobre nuevos ventiladores, y en una especilizada (y en español) me he encontrado este análisis del Zalman CNPS8000, con un ventilador de 8 centímetros, disipador de cobre y un peso limitado (360 gramos) que consigue un rendimiento bastante bueno, reduciendo la temperatura de la CPU en un 20% aproximadamente respecto al ventilador que viene de serie (in-a-box que se suele denominar) junto con el microprocesador.
Con este CNPS8000 podemos combinar un notable descenso de las temperaturas junto con un reducido peso, todo por unos 45 euros. Tenemos otras opciones, como los ventiladores radiales de Zalman (que rondan un peso de cerca a los 800 gramos) pero que a mi personalmente no me terminan de gustar, son excesivamente grandes y pesados.
Más información | Zalman.

Ha llegado el momento del popurrí, y vamos a ir por partes:
Y ya está. Ya hemos terminado nuestro ordenador para jugar, a falta del monitor, teclado y ratón sobre los que haremos un inciso en la próxima y última entrega del especial.

Ya hemos repasado los principales componentes del ordenador, aquellos que más afectarán al rendimiento de nuestro ficticio futuro nuevo ordenador para jugar: microprocesador y placa en la primera parte, y gráfica y memorias en la segunda parte.
Hoy continuamos también con dos componentes más: disco duro y fuente de alimentación. Hemos entrado ya en unos componentes cuya importancia se ve reducida bastante frente al rendimiento final y general de nuestro ordenador, con lo que todo lo que hemos invertido en las anteriores dos entradas vamos a intentar ahorrarlo a partir de este punto.

Para elegir nuestro disco duro tenemos que tener en cuenta dos aspectos.
Primer aspecto, existen diferencias notables entre unos discos duros genéricos y unos profesionales. De los primeros hay montones y montones de modelos de fabricantes distintos, aunque todos suelen tener unas características muy parecidas y, consecuentemente, un rendimiento similar.
Los discos duros profesionales como tal no existen en el ámbito doméstico, pero sí los semiprofesionales. Me estoy refiriendo a la gama Raptor de los Western Digital, que tienen la característica de tener unos tiempos de acceso a disco muy reducidos, de aproximadamente la mitad que los discos más normales.
Como tal, su precio es también bastante más caro, unas cuatro o cinco veces más según el modelo que elijamos. Su rendimiento es bastante superior, desde luego, pero como dije en la cabecera de la entrada: vamos a intentar reducir el gasto de aquí en adelante para contrarrestar lo que nos hemos gastado en los anteriores (y más importantes) componentes.
Así que vamos a elegir un disco duro genérico, uno normal y corriente, pero SATA2 (sería basante gracioso ir a por un IDE). Aquí nos asalta una duda: ¿qué capacidad?.
Este es el segundo aspecto que nos encontramos. En la actualidad ya encontramos discos que van de los 120 GB (a veces menos) hasta ya el tera (1.000 GB) de capacidad, y la elección tiene que ser de cada uno, propia. Si se va a usar el ordenador como un almacén de contenido multimedia se puede optar por discos más grandes, pero si se va a jugar y poco más, conviene un disco relativamente pequeño.
Por ejemplo, yo voy a optar por uno mediano: WesternDigital RE2 WD5001ABYS de 500 GB, que ofrece un tiempo de acceso de 8.9 milisegundos, 16 MB de memoria caché y 7.200 rpm por unos 90 euros.
Es interesante saber también que podemos montar un RAID 0 con dos discos de forma que su rendimiento final sea notablemente superior, aunque no en exceso (no llega al rendimiento de los Raptor).
Sin embargo, dado que vamos a minimizar el coste a partir de aquí, elegiremos un sólo disco. Sería bueno plantearse la compra de otro disco para formar el RAID 0, pero ya en un futuro.
Más información | WesternDigital

Hemos llegado a un punto en el que se necesita mucha potencia, más aún en sistemas como el que estamos montando. En las fuentes de alimentación, como con los discos duros, podemos encontrar una variedad enorme, desde los 300 vatios a los más de 1.500 (que suponen una salvajada extrema), y los precios también varían mucho, muchísimo.
Es bastante importante una buena fuente de alimentación, no para el rendimiento sino para mantener una estabilidad que no haga que todo nuestro ordenador reviente (eléctricamente hablando) y tengamos que tirarlo (reciclarlo) y comprar otro nuevo, partiendo de cero.
En este punto comentaré una situación: hace años yo compraba fuentes genéricas, “no hay problema” me decía. Por entonces había obras frente a mi casa que generaban picos de tensión que poco a poco iban afectando a la fuente de alimentación, hasta que un día escuché un petardazo, me acerqué al ordenador y olía raro. No encendía, por supuesto, y prácticamente no quedaron componentes para reutilizar (memorias RAM, unidades ópticas y tarjeta de red, por entonces las placas no la integraban). Eso me ocurrió en dos ocasiones, en períodos de tiempo relativamente alejados un par de años (afortunadamente la segunda vez empecé a escuchar un zumbido y mi dedo acudió a la regleta inmediatamente, pudiendo cambiar posteriormente la fuente de alimentación y salvar el ordenador al completo.
A partir de ese momento, sabiendo ya que el problema eran los picos de tensión y la mala calidad de las fuentes de alimentación que adquiría (eran genéricas, sin marca), decidí no comprar nunca una mala fuente, y desde entonces (he tenido otro par de ordenadores, ambos con fuentes de alimentación buenas) y con las obras frente mi ventana, ningún problema.
Y todo este rollo para recomendar una buena fuente. Nos saldrá algo más cara, pero merecerá la pena de cara al futuro.
Tenemos que plantearlos cuantas tarjetas gráficas vamos a instalar, ya que es un componente que exige muchísimo. Por ejemplo, en CNet comentan que para la 9800 GTX es recomendable una fuente de alimentación de 450 vatios para una 9800 GTX, 750 vatios para dos, y ya los 1.000 vatios para la configuración 3-Way.
Por ejemplo, yo me iría a por una OCZ StealthXStream de 500 vatios, por unos 70 euros, o a por la gama GameXStream también de OCZ que tienen modelos de los 600 a los 1.010 vatios por precios entre 100 y 250 euros. Hay alternativas como las Thermaltake que suelen ser algo caras pero dan unos datos bastante buenos.
Nosotros vamos a elegir un modelo medio, suponiendo que montaremos un SLI de dos gráficas 9800 GTX en un futuro, aunque por ahora vamos a instalar sólo una tarjeta. Nuestra fuente será la OCZ GameXStream 850W, por unos 175 euros.
Más información | OCZ.

En la anterior entrega de esta nuestra guía para comprar un sobremesa para jugar ya comentamos dos de los principales componentes: microprocesador y placa base, eligiendo un Intel Q9450 de cuatro núcleos y una placa XFX con chipset nForce 790i. Por ahora ya llevamos unos 600 euros (a razón de 300 por cada uno de los anteriores componentes).
¿Qué toca hoy?. Está cantado: tarjeta gráfica, posiblemente el componente que más importancia tenga en esto de jugar con el ordenador, aunque también hablaremos sobre las memorias RAM. ¿Qué cantidad elegir?. Recordemos que nuestra placa es compatible con DDR3, así que procuraremos aprovecharla.

Complejo, complejísimo es el mundo de las tarjetas gráficas. Tenemos, principalmente, dos fabricantes de procesadores gráficos (GPUs): nVidia y ATi, los cuales están realizando una excelente labor en los últimos meses, pero que hay que remarcar la superioridad de uno de ellos: nVidia.
Y vamos a aprovechar que, ya que disponemos del último chipset nForce 790i, utilizaremos uno de los últimos lanzamientos de NVidia: GeForce 9800 GTX, más concretamente el modelo GeForce 9800 GTX 512MB DDR3 XT fabricado por XFX, que tiene un precio de 300 euros. Ya casi llegamos a los mil.
Hemos elegido NVidia dado que es la que está ofreciendo un mejor rendimiento en los últimos meses, y además porque las últimas 9 Series están dando unos rendimientos realmente buenos en comparación con las 8 Series de NVidia. Por ejemplo, esta 9800 GTX ofrece aproximadamente unos datos un 7% superiores a los de la 8800 GTX, según publican en TomsHardware.
La opción ideal sería ir a pagar 500 euros por la GeForce 9800 GX2, pero una vez visto que el rendimiento de dos 9800 GTX es superior al de una 9800 GX2 por un precio que sería muy parecido, la cosa queda más clara: 9800 GTX. Además aprovecharíamos la opción de comprar una tarjeta y luego ampliarla a un SLI.
La idea inicial es precisamente esa, adquirir de inicio una única gráfica, aunque es recomendable al menos disponer de un SLI de dos 9800 GTX, si bien podemos incluso montar un 3-Way con tres 9800 GTX, el máximo que nos permite la placa. El rendimiento mejora notablemente, aunque la variación al añadir la segunda es bastante más grande que al añadir la tercera.
Si gastarse 300 euros en una tarjeta gráfica puede parecer excederse un poco, podemos ir a otras opciones más baratas. Por ejemplo, la GeForce 8800 GTS de 512 MB ofrece un rendimiento excepcional también con el chipset G92, el mismo que el de la 9800 GTX y las 9800 GX2. El precio de esta 8800 GTS de 512 MB es de unos 200 euros, y por supuesto podemos montarlas en SLI.
Más información | XFX.

La placa base que anteriormente hemos elegido tiene cuatro slots para módulos RAM, compatibles con Dual Channel de dos en dos, y dado que las memorias DDR3 están bastante caras a día de hoy, vamos a empezar a economizar por aquí lo que nos hemos gastado en los otros componentes.
Bajo un sistema Windows XP (daremos por sentado que tenemos que comprarnos un Windows para jugar), 2 GB de memoria debería dar de sobra. Es decir, dos módulos de 1 GB cada uno.
Buscando un poco he encontrado una tienda online española que vende un módulo de 1 GB de memoria OCZ DDR3 por 50 euros. Más concretamente es el OCZ3G10661G y, ofreciendo unas latencias de 7-7-7-21, es bastante difícil superar esta oferta a no ser que nos vayamos ya a los 150 euros por módulo en algunos modelos de Kingston.
En principio con los dos módulos de 1 GB cada uno debería darnos una estabilidad al sistema más que suficiente, aunque es posible que bajo un sistema Windows Vista la cosa se resienta, ya que desde la pantalla inicial el sistema utiliza 1 GB de la memoria RAM que se ve incrementado a medida que le damos tiempo de uso. En el caso en que queramos utilizar Windows Vista para aprovechar el DirectX, deberemos incrementar la memoria a, al menos, 3 GB para así poder tener un par libres.
Nosotros contaremos con que jugaremos bajo Windows XP, y por ello añadiremos 100 euros que es lo que valen dos módulos de 1 GB cada uno de esta memoria RAM de OCZ.
Al igual que lo ocurrido con la tarjeta gráfica, con la memoria RAM podemos partir de una base (2 GB) y luego incrementarla (hasta los 4 GB, por ejemplo) o esperar a que pase un tiempo y ya se hayan generalizado las DDR3, entonces bajarán de precio y podremos comprar mejores módulos a precios más asequibles.
Más información | OCZ.
Y recordemos: 300 euros de microprocesador, otros 300 de placa, 300 más de tarjeta gráfica (a los que más tarde deberíamos ahorrar y añadir otros 300 para montar un SLI), y ahora 100 de los módulos de memoria: botón de subtotal y llevamos 1000 euros y nos quedan aún unas cuantas cosas.

Es posible que este especial os pueda interesar a muchos. En él vamos a tratar de configurar un ordenador potente, pero sin olvidar que nuestra economía no está lo más boyante en estos tiempos, y por ello también vamos a ajustarlo a una relación calidad/precio interesante, sin olvidar que estamos comprando un ordenador para jugar, y eso nunca ha sido barato.
Como en otras ocasiones, vamos a ir por partes: microprocesador, placa base, gráficas, memoria, etc., dando los por qués de esos componentes, su precio aproximado y las posibles alternativas.
Hoy comenzaremos con lo más importante de cualquier ordenador, el microprocesador y la placa base, y ya en las próximas entregas de este especial seguiremos repasando el resto de componentes: memorias RAM, tarjetas gráficas (en plural, por supuesto), disco duro, e incluso le daremos un repaso a la refrigeración, la caja, fuente de alimentación… empecemos.
En el mercado nos encontramos con que Intel está bastante por encima de AMD, a pesar de su último procesador, el Phenom X4 9850. Para esta configuración vamos a elegir un Intel Q9450 con socket LGA775, un microprocesador de 4 núcleos a 2.66 GHz cada uno y caché L2 de 6 MB que tiene un precio de unos 300 euros. Podríamos haber elegido un Q9300, el modelo inmediatamente inferior a este Q9450, pero la diferencia de precio es de unos 50 euros frente a una caché L2 de el doble.
Si nos parece excesivo, podemos encontrar el Intel Q6600 por 200 euros, un micro que está dando un rendimiento excepcional con cuatro núcleos a 2.4 GHz y 4 MB de caché de segundo nivel, aunque la partida seguiría ganándola el Q9450 debido a su mayor reloj y memoria caché, además de que este último es una generación superior (Yorkfield) frente al Q6600, que es un Kentsfield.
Podéis ver una comparativa entre el QX9775 (que lo descartamos por costar unos 1.500 dólares), el Q6600 y el Q9450 en este link.
Más información | Intel.
El cerebro de nuestro ordenador tendrá que ser coordinado por alguien que sea incluso más listo que él. ¿Lógico no?. Vamos a seleccionar una de las últimas placas base que, aprovechando que vamos a montar gráficas NVidia, traerá el último chipset nForce, el 790i.
La placa elegida es la XFX nForce 790i Ultra 3-Way SLI LGA775 DDR3, compatible con el Q9450 que hemos elegido anteriormente y que posiblemente sea lo más potente del mercado.
Comparando el nForce 790i frente al anterior 780i la diferencia no es enorme, pero sí significativa , principalmente debido a que se utilizan memorias DDR3 en vez de DDR2. Por ejemplo, en este test (vía Noticias3D) se pueden ver algunos benchmarks en los que el 790i está por encima del 780i en prácticamente todos los casos, presentando mejoras de por ejemplo un 6.5% en el benchmark PCMark 05 corriendo el test de potencia gráfica. Que justo es lo que a nosotros nos interesa.
Es interesante saber que, además de traer el 790i y ser compatible con las últimas memorias RAM DDR3, esta placa base permite el 3-way de NVidia del que hemos hablado en varios ocasiones
Muchos pensaréis que no merece gastarse la pena los 300 euros que cuesta esta XFX nForce 790i Ultra 3-Way SLI LGA775 DDR3, más aún sabiendo que hay placas muy buenas incluso por los 100-150 euros. Sin embargo, estamos buscando algo para jugar, realmente potente y que nos permita mover los juegos nuevos de aquí a al menos un par de años sin problemas. Si consideramos esta opción como excesivamente cara, podemos movernos a placas con chipset 780i que vienen a costar alrededor de los 200 euros.
Más información | XFX.
Próxima entrega, seguiremos con lo que más importa: le pegaremos un repaso a las memorias DDR3 que instalaremos en este nuestro nuevo ordenador, y por supuesto: ¿qué gráficas montar a un ordenador para jugar?. Una pregunta que en la mayoría de las veces tiene una respuesta realmente compleja.
Al hacer copias de seguridad de discos originales de juegos de Wii el tamaño de las ISO obtenidas es siempre de unos 4GB. Esto es debido a que el disco contiene basura para rellenar el espacio.
Esto perjudica principalmente a las personas que se dedican a descargar juegos de Wii desde Internet para jugarlos mediante un chip, que tenían que descargar siempre 4GB aunque fuera evidente que un cierto juego ocupaba bastante menos (el juego Geometry Wars Galaxies, por ejemplo, ocupa unos 600MB realmente).
Los juegos de Wii están firmados de forma que no se pueda modificar su contenido, pero dado que la consola nunca accede a los datos basura no necesitan estar firmados y se pueden modificar. Esto permite sustituir la basura aleatoria por ceros de forma que los compresores como WinZip o WinRAR puedan comprimir la ISO y ahorrar el espacio de la basura.
El usuario Dack de GBAtemp.com acaba de publicar una herramienta que hace precisamente esto y que ha bautizado como WiiScrubber. Esta herramienta se puede descargar desde la misma web de GBAtemp: WiiScrubber v1.0