
Pero lo que en principio iba a ser una actualización como cualquiera otra lleva visos de convertirse en un engorro considerable para Microsoft. Y es que horas después de lanzarla, un número considerable de usuarios de Windows Vista se han quejado de que cuando el proceso de instalación estaba a punto de acabar, sus ordenadores se han reiniciado... y se han vuelto a reiniciar... y se han vuelto a reiniciar... y se han vuelto a reiniciar indefinidamente.
Una portavoz de Microsoft ha reconocido que son conscientes del problema y que están trabajando para poder ofrecer un parche lo antes posible, pero no ha concretado cuándo lo tendrán listo. Hasta entonces, la única posibilidad que hay para recuperar el sistema y poder trabajar con él es reinstalar Windows Vista o bien seleccionar alguno de los puntos de restauración que se tengan.