martes, 6 de mayo de 2008

Guía para comprar un sobremesa para jugar (IV)


En las anteriores tres entregas ya hemos dado un repaso a todo lo principal, y en la de hoy (la penúltima), vamos a darle la puntilla en lo que a los componentes se refiere. Ya para la última haremos un repaso general y le sacaremos unas conclusiones a nuestro ordenador para gamers.

Hoy vamos a distinguir tres partes, que son la caja, la refrigeración y un apartado genérico de otros, donde meteremos un popurrí de cosas más opcionales y que pueden pasar desapercibidas.

La caja



Podemos ver la caja como el componente más importante, ya que es la única pieza que va de cara al usuario, la única que se ve. O también podemos verla como el componente que menos importa, ya que por muy buena que sea la caja, si lo de dentro no es bueno… de poco o nada nos vale.

Yo prefiero pensar lo segundo aunque no de una forma tan tajante. En el mercado podemos fácilmente encontrar cajas que van desde los 30 a los más de 300 euros, y esto sin buscar nada excesivamente especial.

Para empezar a elegir una caja primero hay que distinguir el tamaño. para el ordenador que nosotros buscamos podremos elegir entre una torre o una gran torre, que difieren en el tamaño. Por norma general, las que la mayoría tenemos en nuestras casas son las torres, mientras que las grandes torres son considerablemente más grandes, aunque no existe una estandarización de la medida. Tienen un mayor número de bahías para discos duros y unidades ópticas, y su precio también aumenta notablemente.

Desde mi punto de vista, la caja es algo que cada uno debe elegir, ya que la diferencia más que técnica es puramente visual. Todas las cajas por dentro deben tener una estructura básica que está estandarizada, con una superficie de metal en la que están los agujeros para atornillar la placa a ella, y esto es lo mismo en una caja formato torre ATX, o en una gran torre.

Mi preferencia personal es, ya que hemos decidido gastarnos una gran parte del presupuesto en los componentes más importantes, darle menos importancia a la caja, con lo que tiraremos hacia una caja normal, que nos va a servir de sobra para lo que nosotros queremos. Al fin y al cabo el usuario sólo interactúa con la caja pulsando un botón, y poco más.

Dentro de los diferentes fabricantes, podemos encontrar cajas que no llevan marca (la gran mayoría que se montan de forma predeterminada en las tiendas), cuyos acabados son algo bastos, y luego cajas de diferentes fabricantes. Entre los más reconocidos están Thermaltake, LianLi o Coolermaster entre otras muchas, y luego hay infinidad de diferentes fabricantes y modelos de menor reconocimiento.

En este apartado no voy a dar un modelo en concreto, ni una marca, dado que como ya he dicho la elección es más personal que técnica. Simplemente vamos a añadir 50 euros, que es lo que viene costando una torre maja que por supuesto no es lo más potente del mercado pero que no es ni fea ni mala.

Refrigeración



La refrigeración es un punto complicado. Podemos distinguir entre dos tipos, refrigeración por aire y líquida, y aquí hay que hacer una anotación al respecto.

La refrigeración líquida es bastante más avanzada. Si bien ya venden kits prefabricados de refrigeración líquida en cualquier tienda medianamente avanzada, lo mejor siempre es montarte tus propias piezas y todo a mano. Como esta entrada no va sobre cómo montarte tu kit de RL para tu ordenador, sino de cómo configurarte tu ordenador para jugar, en este punto sólo queda comentar que, para los que les interese, un kit prefabricado de RL tiene un precio que puede variar entre los 100 y 200 euros, e incluso en algunos caso puede subir mucho más, aunque siempre se requerirán unos conocimientos avanzados en determinados campos, los cuales vamos a hacer como que no tenemos.

Así que por tanto elegiremos refrigeración por aire, un simple ventilador cuya instalación y mantenimiento es mucho más sencillo, pero cuya elección tampoco es nada fácil.

Para empezar, un refrigerador está formado por una pieza de metal, generalmente cobre o aluminio, y un ventilador cuyo tamaño puede variar, encontrándolos de 6, 8 y 12 centímetros en la mayoría de los casos.

La función del disipador no es inyectar frío en el interior del procesador, sino sacar el aire. Para ello, el disipador es algo importante ya que es el encargado de transmitir el calor desde el núcleo hacia fuera del propio disipador, y a partir de aquí entonces nuestro ventilador es el que saca el aire caliente situado en la parte exterior del disipador empujándolo hacia fuera.

En este punto, son muchísimas las webs que hacen análisis regulares sobre nuevos ventiladores, y en una especilizada (y en español) me he encontrado este análisis del Zalman CNPS8000, con un ventilador de 8 centímetros, disipador de cobre y un peso limitado (360 gramos) que consigue un rendimiento bastante bueno, reduciendo la temperatura de la CPU en un 20% aproximadamente respecto al ventilador que viene de serie (in-a-box que se suele denominar) junto con el microprocesador.

Con este CNPS8000 podemos combinar un notable descenso de las temperaturas junto con un reducido peso, todo por unos 45 euros. Tenemos otras opciones, como los ventiladores radiales de Zalman (que rondan un peso de cerca a los 800 gramos) pero que a mi personalmente no me terminan de gustar, son excesivamente grandes y pesados.

Más información | Zalman.

Otros



Ha llegado el momento del popurrí, y vamos a ir por partes:

  • Unidades ópticas: con el CD ya pasado de moda, el DVD perdiendo fuelle y el Blu-Ray como próximo formato, la cosa es dudosa. ¿Merece la pena gastarse unos 250 euros en un lector/grabador de discos Blu-Ray?. Desde mi punto de vista no, así que montaremos una unidad genérica grabadora de DVDs. Coste total, 30 euros. Ya habrá momento en un par de años de preocuparse por el Blu-Ray…
  • Lector de tarjetas: Su precio apenas llega a los 5 euros, suelen ocupar una bahía de 3 1/2 (donde antes estaban los disquetes) y nos puede echar una mano de vez en cuando. Venga, añadamos al presupuesto final esos cinco euros, porque por el precio de una copa y todo lo que nos vamos a gastar al final tampoco hay que comerse la cabeza. Una lectora genérica, 5 euros.
  • Ventiladores adicionales: Aquí hay un pequeño problema. Dependiendo de la caja que hayamos elegido, es posible que ya traiga algún que otro ventilador adicional, que suele ser al menos uno (el que se instala en la parte trasera, justo junto al microprocesador). Una muy buena ventilación que hará que no tengamos que preocuparnos por ventiladores adicionales es mantener la caja abierta, lo cual también tiene su inconveniente: además del peligro de que los más pequeños de la casa metan sus manos en la placa base, el polvo se acumula más deprisa. Solución: hacer una limpieza pieza por pieza cada seis meses, y como nuevo. No añadiremos al presupuesto más ventiladores, y si nos los trae la placa mejor que mejor. Aún así, un buen ventilador de 8 centímetros y silencioso sale por unos 15 euros, para el que le interese.
  • Luces, neones y otros: claramente no. Como ya he dicho en el apartado de esta entrada en el que hablamos de la caja, es bastante más importante el interior de la caja que su parte externa visual. No vamos a comprar ningún neón ni nada con luces (porque además consumen electricidad a lo tonto y algunos incluso generan calor), con lo que añadiremos otros 0 euros.

Y ya está. Ya hemos terminado nuestro ordenador para jugar, a falta del monitor, teclado y ratón sobre los que haremos un inciso en la próxima y última entrega del especial.



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